Un policía héroe llamado Rogers salvó a una madre y sus dos hijos de un incendio en una vivienda de Tennessee, Estados Unidos, antes de la llegada de bomberos.
La familia no podía abrir la puerta por el humo y calor intensos; Rogers forzó la entrada, sacó primero a una niña, luego a la madre y al otro niño, arriesgando su vida.
Fue condecorado por valentía excepcional, destacando las estructuras de madera que propagan rápido el fuego.