Un menor de 14 años fue liberado tras apuñalar por la espalda y matar a Mateo de 18 años en enero de 2025, pese a la indignación de la familia y Ana Karina, quien vive gracias al corazón donado por Mateo.
Noelia, madre de Mateo, relató que su hijo defendió a su hermano de un robo, recibió la puñalada mortal en la arteria femoral y murió en una unidad sanitaria. La familia donó sus órganos; Ana Karina, en lista de espera en Tucumán, recibió el corazón que le salvó la vida. Ana conoció la historia vía Facebook, donde vio la foto de Mateo y contactó a la familia, sintiendo que el corazón de Mateo la impulsaba a buscar justicia.
La jueza María José Lescano declaró al menor inimputable desde el inicio, enviándolo a un instituto donde supuestamente cumplió un proceso socioeducativo en menos de un año. Ahora lo liberan y trasladan a Santa Fe, con solo una perimetral de 100 metros por 90 días, que la familia califica de burla. Critican el sistema judicial por ignorar los derechos de la víctima y no brindar asistencia psicológica a Noelia en 16 meses.
Discuten la ley que baja la edad de imputabilidad, aún no implementada por falta de fondos y preparación, llamándola marketing electoral sin consultar víctimas. Noelia contó cómo decidió donar los órganos tras la muerte cerebral de Mateo, consultando a su madre Claudia pero tomándola sola, porque su hijo merecía seguir viviendo en otros. Ana Karina, con historia de cáncer infantil que dañó su corazón, ve a Mateo como un guerrero que no abandona a su familia.
El panel abraza a Noelia, Claudia y Ana, destacando la paradoja de la ley Justina que da vida a Ana pero no justicia a Mateo. Exigen empatía y asistencia estatal para víctimas, que quedan desamparadas sin seguimiento ni apoyo.