En la provincia holandesa de Lustred, la policía enfrentó a manifestantes opuestos a convertir un ayuntamiento en centro de asilo para 15 refugiados, usando cañones de agua tras bengalas y pirotecnia.
Cuatro detenidos y refuerzo de seguridad tras incendio en protesta anterior. La medida genera indignación, disturbios y vandalismo en la ciudad por la crisis de albergues para solicitantes de asilo.