El monóxido de carbono provoca intoxicaciones letales por combustión incompleta en calefactores mal ventilados, sin olor ni sabor, causando desorientación, náuseas y coma, conocida como muerte blanca.
Difiere de escapes de gas con olor a azufre; se acumula en ambientes cerrados con estufas, hornallas o braceros. Recomiendan ventilar diariamente, llama azul en artefactos y detectores para vulnerables.
Evitar calentar con hornos, controlar pilotos y mucosas secas por aires acondicionados que facilitan virus.