Con los primeros fríos surgen problemas con la calefacción, especialmente eléctrica que sobrecarga instalaciones antiguas sin mantenimiento.
Se advierte sobre el dióxido de carbono y monóxido de carbono como enemigo invisible en casas sin ventilación adecuada o aparatos no revisados.
Recomiendan llamar a un gasista matriculado antes de encender estufas.