Cuatro delincuentes atacaron a Mateo y su novia en San Justo, lo bajaron del auto a golpes con una pistola en la nuca, lo patearon en la cabeza dejándolo inconsciente y huyeron con su Volkswagen Bora 1.9 diesel.
Mateo relató que vio el auto sospechoso pero bajó igual para recoger un objeto; los ladrones lo rodearon instantáneamente, exigieron las llaves, zamarrearon buscando el teléfono y amenazaron a la novia con matarlo si no bajaba. El Bora se usó en al menos dos robos más esa noche, incluyendo un Chevrolet Onix.
Las cámaras captaron el robo inicial y otro similar a una moto cercana, donde dispararon al aire. Un intento posterior falló gracias a un patrullero que detuvo a uno, pero los otros siguen libres y usaron método idéntico hoy.