La empresa Granja Tres Arroyos, líder en comercialización de pollos, anuncia el cierre de su planta en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, poniendo en riesgo mil empleos.
En las góndolas de supermercados locales ya aparecen pollos importados de Brasil, mientras la producción nacional se desangra por políticas del gobierno de Milei que quiebran economías regionales.
Entre Ríos, capital de la avicultura, sufre la liquidación de puestos de trabajo en un contexto de fábricas que cierran día a día.