Amnistía Internacional advierte que ataques continuos del ejército israelí sobre el sur del Líbano y viviendas deberían investigarse como crimen de guerra; más de un millón emigraron.
Israel trasladó fuerzas a zona desmilitarizada en Altos del Golán sirios tras derrocamiento de Assad en 2024 por islamistas, lanzando cientos de ataques e incursiones en sur de Siria.
El día que cayó Assad, fuerzas israelíes entraron en tres aldeas de Quneitra, registraron domicilios y ordenaron evacuaciones. Operaciones continúan pese a conversaciones con nuevas autoridades islamitas de Damasco hacia acuerdo de seguridad.