El presidente Donald Trump llega a China para una cumbre de tres días con Xi Jinping, la primera visita de un presidente de EE.UU. desde 2017, para estabilizar relaciones comerciales tras confrontaciones con aranceles.
La agenda incluye comercio, con negociadores como el viceprimer ministro chino Henry Feng y el secretario del Tesoro Scott Besant reunidos previamente en Seúl, y la crisis en Oriente Medio por el ataque de Israel y EE.UU. contra Irán.
China busca cooperación en pie de igualdad, gestionando diferencias para más estabilidad en un mundo interdependiente, afectado por el cierre del Estrecho de Hormuz que impacta el 20% del petróleo y gas mundial.
La visita se aplazó de marzo por la guerra en Oriente Medio; Biden no visitó China en su mandato.