El presidente Donald Trump anunció la suspensión del impuesto estatal sobre el precio de la gasolina para abaratar el combustible, que subió un 50% desde el inicio de la guerra en Irán.
Requiere aprobación del Congreso, y legisladores de ambos partidos apoyan la medida por alivio a familias y empresas dependientes de autos y camiones. El impuesto genera 23 mil millones de dólares anuales para carreteras y transporte público.