En el juicio por la muerte de Diego Maradona, se revelan audios exclusivos del teléfono de Leopoldo Luque donde confiesa haber hablado borracho con el Diez, lo cuenta risueño a un integrante del staff y advierte que trascendería en medios.
En el segundo audio, Luque desahoga frustración contra Maradona, lo tilda de "pedazo de gil" que no se para solo, más solo que una araña, sin hijas que le hablen, y confiesa ganas de "cagarle a piñas" y dejarlo como terapeuta. Los audios muestran mezcla de rol médico y amistad cholula, priorizando imagen sobre salud del paciente adicto al alcohol.
Yanina Maradona obtuvo los audios para usar en juicio, donde también mostraron impactantes imágenes de autopsia. Panel destaca falta de profesionalismo y desahogo desubicado de Luque.
En nota posterior, Hanna Maradona recuerda seis años intensos con su padre, lo perdonó por ausencias, defiende su lucha contra adicciones y critica hipocresía ajena. Habla de familia desarmada post-muerte por fama, plata y poder, y roces con hermanas Dalma y Gianinna.