El Tribunal Penal Especializado de Eslovaquia inició juicio contra una presunta organización criminal que capturó instituciones de seguridad para beneficio político y económico.
Acusados principales son el exjefe de policía Tibor Gaspar, figura del partido Smer, y el oligarca Norbert Bodor, por chantajear empresarios, manipular justicia y espionaje a opositores.
Crearon un estado paralelo para impunidad de cercanos al poder, en contexto de reformas penales del gobierno de Robert Fico que redujeron penas por corrupción.
La UE observa el proceso ante retroceso en estado de derecho, dividido por el asesinato del periodista Ján Kuciak.