El presidente sudafricano Cyril Ramaphosa rechazó renunciar pese al escándalo Farmgate, donde ladrones robaron grandes sumas de dinero ocultas en un sofá de su casa rural, generando acusaciones de corrupción y enriquecimiento ilícito.
Ramaphosa, en el poder desde 2018, prometió defenderse ante la justicia que exige su dimisión, en un caso que medios locales llaman vergüenza nacional y no es la primera irregularidad en su contra.