Vladimir Putin manejó una limosina rusa para visitar a su profesora de alemán en un hotel de Moscú, llevándole flores tras invitarla al desfile del Día de la Victoria. El Kremlin busca mostrar una imagen cercana y paterna del presidente, contrastando con rumores de aislamiento en bunkers por amenazas.
Antes se proyectaba a Putin como macho alfa en actividades extremas; ahora enfatiza normalidad en calles de Moscú.