Vladimir Putin maneja una limosina rusa para entregar flores a su exprofesora en un hotel de Moscú e invitarla al desfile del Día de la Victoria en el Kremlin, en un operativo imagen que busca mostrarlo tierno y cercano tras años de macho alfa.
Esto responde a visión negativa en Rusia por la invasión a Ucrania, preocupaciones de seguridad en bunkers y amenazas como evacuación de Kiev que no se cumplieron gracias a alto al fuego de Trump. Rusia marca líneas rojas ante drones ucranianos en Moscú, mientras OTAN realiza ejercicios en isla sueca Gotland con Suecia reciente miembro.
Putin enfrenta imagen interna negativa similar a otros líderes en guerra, con Rusia perdiendo 35.000 soldados el mes pasado en Ucrania.