Vladimir Putin presentó en Moscú el misil balístico intercontinental Sarmat como el más poderoso del mundo, capaz de cargar varias ojivas nucleares y sin par occidental. Anunció pruebas exitosas y entrada en servicio a finales de año.
La presentación revive el equilibrio del terror de la Guerra Fría tras caída de acuerdos misilísticos entre EE.UU. y Rusia, en contexto de guerra en Ucrania. Putin destacó avances en sistemas como Avangard y Kinjal.