El secretario de Defensa Pete Hegseth compareció ante el Senado de Estados Unidos y defendió el gasto de 29 mil millones de dólares en la guerra contra Irán, respondiendo preguntas de demócratas y republicanos sobre el plan futuro.
Hegseth afirmó que Estados Unidos está preparado para atacar, defenderse o negociar diplomáticamente, pero no revelará detalles militares. Se cuestionó la capacidad armamentística ante posibles amenazas de Rusia o China.
Los demócratas criticaron el control del Estrecho de Ormuz y el impacto en precios de gasolina. Se destacó la necesidad de alianzas como la OTAN en el cambiante tablero geopolítico.