Una pareja germano-estadounidense de 53 y 48 años mantuvo encerrados a sus tres hijos (gemelos de 9 y uno de 11) durante tres años en Oviedo, España, viviendo entre excrementos y usando pañales por miedo al COVID.
Vecinos alertaron por voces infantiles sin salidas; condenados por maltrato psicológico y abandono, deberán pagar 30 mil euros por hijo, pero no por negar libertad dada la patria potestad.