Mariana intentó evitar que delincuentes robaran el auto de su hija de 17 años, trepándose al capó mientras la llevaban 50 metros; cayó, se golpeó la cabeza y fracturó la pierna izquierda, quedando internada en el San Juan de Dios fuera de peligro.
Los tres delincuentes menores de 14-15 años atacaron primero a la hija manoseándola, escaparon tras el incidente cerca de un colegio justo cuando salían niños; vecinos oyeron gritos y una vecina Susi la asistió con primeros auxilios sosteniéndole la cabeza 45 minutos hasta ambulancia privada.
Susi relató que Mariana sangraba por la cabeza, se quejaba del dolor en la pierna visiblemente fracturada, recibió sorbos de agua y la mantuvieron despierta; el esposo estaba angustiado y policías presentes fueron amables.
La hija gritó "la vas a matar" temiendo lo peor; vecinos destacan que los pibes no valoran la vida propia ni ajena, y la situación pudo ser más trágica con niños cerca.