Una mujer de 50 años en Ramos Mejía se subió al capó de su Fiat para evitar que delincuentes robaran su auto frente a una costurera en calle Rosales al 1100, terminando arrastrada 50 metros y cayendo con contusiones en la cabeza y fractura en la pierna.
Juan Pablo Guerri reporta en vivo que la víctima esperaba con su hija, reaccionó desesperadamente ante el intento violento en una calle transitada, pero los ladrones escaparon con el vehículo que no apareció.
Panelistas debaten la audacia del hecho a plena luz del día, cuestionan si vale arriesgar la vida por un bien material y recomiendan no reaccionar ante robos en estos tiempos.