Luján Emire, líder de Acumuladores Compulsivos Argentinos, explica en el programa que un acumulador compulsivo es una persona que acumula en exceso objetos, pasando de un hábito normal a una patología cuando impide el espacio habitable y genera caos.
La experta detalla tipos como pasivos (familiares), directos e indirectos (vecinos), y síndromes específicos: Diógenes (basura), Noé (animales) y Babilonia (plantas). Afecta más a mujeres con carteras y ropa, y surge post-pandemia o por traumas como pérdidas, llenando vacíos emocionales.
Emire reclama una ley de salud mental para acumuladores que permita intervenciones judiciales, ante falta de recursos y casos extremos con derrumbes, incendios y plagas que requieren maquinaria pesada. Ofrece servicios gratuitos con voluntarios y guías accesibles para sordos y ciegos.
Emilce Dayana Pachico, community manager, destaca el impacto en redes con videos virales y pedidos de ayuda, desmitificando prejuicios ya que los acumuladores se dejan asistir con apoyo psicológico continuo por al menos un año.
Casos como Mariana, Susana, Bianca y Natalia ilustran problemas familiares, animales sufriendo y necesidad de fondos para emergencias como riesgo de derrumbe.