Natalia relató en primera persona el horror de una entradera en su kiosco y casa en Las Nieves, González Catán, cerca de Ruta Nacional 3: a la 1:35 oyó pasos en el techo, vio piernas en cámara y despertó a su pareja Hernán.
Cuatro delincuentes, al menos dos menores de 14-16 años, entraron pateando la puerta, apuntaron pistolas con balas fallidas, ataron a Hernán con cinta y pillos, mientras uno vigilaba a Natalia y su hijo Dylan de 4 años con arma en la puerta.
Los ladrones revolearon la casa, cargaron bolsas con ropa, zapatillas, perfumes, electrodomésticos y chanchita. Huyó ante llegada policial rápida; dos menores detenidos, dos prófugos.