Alejandro Katerberg analiza que el escándalo Adorni no es pasajero y afecta el apoyo al gobierno, que perdió control de agenda y 10-12 puntos de imagen desde su pico postelectoral. A pesar de logros como reforma laboral, presupuesto y ley minera, el caso iguala al gobierno con la casta al mostrar viaje privado a Punta del Este.
El gobierno conserva más del 40% de aprobación, pero inflación se estabilizó, actividad bajó, sueldos crecieron menos que precios, afectando clase media y votantes ex peronistas. Patricia Bullrich representa demografía preocupada por formas, viendo al gobierno como igual a la oposición.
Se critica la vuelta a agresividad contra empresarios y periodistas, en contexto de fragmentada oposición peronista.