Un periodista lanza duras críticas contra Javier Milei por el escándalo de Manuel Adorni y su viaje a Brasil. Acusa al presidente de cubrir mentiras pequeñas que erosionan la credibilidad del gobierno, comparándolo con mentiras conyugales que llevan a cachetazos. Señala que Milei mide periodistas de mierda en vez de su imagen positiva cayendo y que Patricia Bullrich midió más rating que él.
El conductor rechaza ofertas de dos palos por mes para no hablar de un municipio y enfatiza que la única verdad es la del pueblo. Critica la entrevista de Milei con Majul y Trebuk como floja y endeble, donde el presidente no estaba al tanto de viajes ni declaraciones juradas. Advierte que el humor y la ridiculización de Adorni están hundiendo al gobierno más que investigaciones.
Se declara centro-derecha, dice haber votado a Milei, pero lo ve nervioso, sin explicaciones y con quilombo interno. Lo banca contra los ladrones anteriores, pero le pide que se amigue con periodistas, cuente logros y deje de pelear con todos porque el pueblo lo votó a él, no a Adorni, a quien califica de ridículo.
Recuerda haber defendido a Cristina Kirchner en Plaza de Mayo pese a detestarla, por ser presidencialista, y ofrece bancar a Milei sin pauta oficial porque quieren democracia representativa. Le aconseja no ridiculizarse al pedo y aprovechar el apoyo restante.