Jorge Castro afirma que el poder de Estados Unidos es estructural y no depende de la personalidad de Donald Trump, sino de su posición como primera economía mundial y centro de la revolución de la inteligencia artificial.
El analista sostiene que Trump utiliza su imagen arbitraria y mercurial para avanzar su política exterior, generando reacciones en medios que sirven a su estrategia, pero enfatiza que el liderazgo global de EE.UU. es esencial y de largo plazo.
En el contexto del viaje de Trump a China, Castro subraya que el poder norteamericano trasciende lo coyuntural y se basa en elementos fundamentales como la economía y la tecnología.