El representante de Irán ante Naciones Unidas afirmó en conferencia sobre no proliferación nuclear en Nueva York el derecho inalienable a desarrollar energía nuclear pacífica sin discriminación.
Propuso nuevo párrafo 23B al tratado para rechazar ataques a instalaciones nucleares o asesinatos de científicos, basado en experiencias pasadas tras conflicto con Estados Unidos e Israel.
La administración Trump insiste en que Irán no puede tener armas nucleares, mientras Teherán sostiene fines pacíficos.