En Finlandia, las guarderías eliminaron pisos de goma por pasto y tierra para exponer a los niños al barro y reforzar su sistema inmunológico.
El cambio busca aumentar bacterias buenas en el organismo infantil, reducir enfermedades y fortalecer defensas mediante contacto natural. Una prueba piloto en una guardería mostró menos infecciones y más microbiota saludable.
La iniciativa se extendió a 43 guarderías con resultados concluyentes: niños más sanos y resistentes. Panelistas vincularon esto a beneficios del juego en la naturaleza, como en el fútbol sudamericano.
Expertos explicaron que el contacto con la microbiota ambiental forma la flora intestinal y previene patógenos.