43 guarderías en Finlandia cambiaron materiales plásticos por tierra, arena, musgo y suelo forestal en parques infantiles, promoviendo contacto con la naturaleza.
El experimento reduce bacterias dañinas, fortalece el sistema inmune y mejora la microbiota intestinal de los niños, contrarrestando el exceso de sanitización.
Expertos destacan beneficios educativos y científicos sobre superficies artificiales.