Analia recorre los daños causados por una tormenta en Monte Hermoso, donde el mar destruyó el muelle de hormigón, luminarias caídas y estructuras gigantes que deben ser levantadas completamente, partiendo el alma por el gasto municipal para reconstruir.
Destaca el frío de 3 grados de sensación térmica, empleados municipales tomando cafecito, y vallas por peligro de derrumbe, enfatizando que no es madera sino hormigón destruido, convirtiéndose en un lugar precioso para navegar y veranear ahora arrasado.
Responde a preguntas sobre surfistas rescatados, aclarando que ocurrió en otro lugar como Mar del Plata, y que locales entienden los riesgos, mostrando puestos vallados y la magnitud sin precedentes del daño.