La Nacion + sociedad Hambre de futuro

Arsénico en agua causa cánceres y dolores en niños de Pilos Bajo

Tensión: intercambio (15°) Sesgo: favorable (+25)

En la escuela pública de Pilos Bajo, la mayoría de los niños egresan o inician secundaria sin saber leer, escribir, sumar ni restar, según un diagnóstico revelado en el programa. Por eso, se lanzó un programa paralelo de alfabetización vinculado a la escuela, que enseña estas habilidades básicas en un proceso independiente al currículo oficial.

Mateo, un niño que vivía en una casa de nylon y silobolsa, arrancó el año pasado tímido y sin saber leer, pero terminó 2024 habiendo avanzado. Marcela, en segundo grado, expresa deseos de ser maestra, pero vive aislada en una zona con solo dos casas, cuidando animales desde pequeña y sintiéndose sola los fines de semana.

Las familias sobreviven cortando árboles milenarios del monte para hacer carbón y postes, destruyendo el bosque por necesidad, ya que no hay otras fuentes de ingreso. El agua escasea meses al año, con solo 500 mm de lluvia anual, y pozos contaminados con altos niveles de arsénico y flúor, no aptos para consumo humano según análisis de 2018.

El arsénico causa dolores óseos en niños como Marcela, cánceres de piel y muertes prematuras en adultos; familias reportan siete de ocho hermanos fallecidos por cáncer. Iniciativas incluyen casas de bioconstrucción con adobe y techos vivos, y una red de agua con perforación profunda y ósmosis inversa en Buñaz Pozo para distribuir agua potable.

La pobreza extrema impide acceso médico, y padres sueñan con que hijos estudien para no repetir ciclos de analfabetismo y enfermedad, permitiéndoles elegir quedarse en el monte o irse preparados.