La Fundación Vida Silvestre lleva 20 años en el proyecto Restaurando la selva misionera para la naturaleza y la gente en Puerto Iguazú, plantando 270.000 árboles nativos junto a familias rurales.
Mejoran acceso al agua, producciones agroforestales como yerba mate y educan sobre pérdida de bosques que afecta biodiversidad, jaguar, calidad del suelo y agua para comunidades.
Jonathan Villalba relata anécdota de escuela satélite donde niños ahora juegan libres gracias a manantiales recuperados, evitando suciedad en cuadernos por falta de agua previa.
El vínculo une naturaleza con necesidades humanas, esencial en Semana de la Tierra para valorar la selva misionera como pulmón verde.