Mauricio y Sandra fueron demorados por mantener sexo en asientos ejecutivos de un vuelo Copa Airlines de Panamá a Rosario. Una niña alertó a su abuela, quien denunció la exhibición obscena con el hombre semidesnudo.
Pasajeros notaron movimientos y sonidos; azafatas actuaron rápido. La mujer negó al inicio, llamándolo degenerado. Fueron liberados tras declarar en la policía aeroportuaria.
Analía Bocassi, periodista presente, describió el pánico a bordo por posible amenaza de seguridad.