Sandra de 60 años y Mauricio de 54, argentinos de Rosario, fueron detenidos por exhibiciones obscenas tras intentar tener relaciones sexuales en primera clase de un vuelo de Copa desde Panamá.
Pasajeros, incluyendo familias con niños, alertaron a la tripulación. La Policía de Seguridad Aeroportuaria los demoró al aterrizar; Mauricio, casado con tres hijos y arquitecto, mintió a su esposa sobre un "problema con un pasajero".
Sandra dirige un centro de rehabilitación; una periodista rosarina grabó la intervención policial. Enfrentan multa posible y veto de la aerolínea; una señora denuncia por presencia de su nieta.