En Gran Hermano Generación Dorada, Santi el Moro ingresó por primera vez esta temporada para mostrar el auto en juego y entregar mensajes de familiares, primer contacto emocional.
La Bomba Tucumana se emocionó y enojó al recibir palabras de familia y amigos pero no de su hijo, pidiendo humildad y alegría. Gladys la llamó reina hermosa. Zunino y otros recibieron consejos de desconfiar.
Panel mostró reacciones, historias personales como momento duro de Gladys en mayo, y dinámicas grupales desarmadas tras salida de Brian, con Azul recibiendo show individual.
Durante almuerzo, Pincoya cocinó puranto argentino con mucho sal para equipo azul, bromeando con juguito.