Roxana destaca la inteligencia y firmeza de Juanicar en la casa, pese a traiciones como la de Brian Sarmiento, quien la había tildado de violenta previamente. Brian acepta disculpas y aclara que no es personal, solo un juego. Roxana comparte anécdotas emotivas de logros de su hijo, como viajes y premios, y su generosidad con la familia y comunidad.
El panel elogia a Juanicar como justiciero y sensible. Roxana se emociona recordando cómo su hijo superó obstáculos desde abajo, inspirando a otros. Finalmente, Brian y Roxana se reconcilian públicamente, bendiciéndose mutuamente y proponiendo un cafecito para charlar.