America policial A la tarde

Mansión de Carlos Di Domenico en Punta del Este enfrenta fraude y deuda millonaria

Tensión: intercambio (20°) Sesgo: crítico (-40)

La lujosa mansión en el centro de Punta del Este, propiedad de Carlos Di Domenico y su pareja César Juricich, acumula una deuda triple con el fisco uruguayo por impuestos y se encuentra en un interminable quilombo judicial con acusaciones de fraude y ocupación ilegal.

Tras la muerte dudosa de Di Domenico, la casa fue arrendada y luego subalquilada a Descalzi por 2.100 dólares mensuales más garantía, pero surgió una maniobra fraudulenta con venta simulada a la sociedad Fiorentina declarada pauliana por el juez, devolviéndola a los dueños originales. En un vacío legal, el poseedor actual abandonó la propiedad tras una diligencia policial de reivindicación.

Gustavo Descalzi denunció consilium fraudis por mala fe, describiendo los últimos años de Di Domenico como un infierno, cooptado y encerrado similar a Maradona, con glamour convertido en pesadilla. Juricich se desvinculó del tema pese a estar ligado judicialmente y haber sufrido problemas coronarios.

La casa, epicentro de glamour en los 90 con visitas de Valeria Massa, Susana Jiménez e Ingrid Grudke, ahora está abandonada y cargada de zonas oscurísimas, incluyendo otros bienes y la muerte no aclarada de Di Domenico, con maniobras turbias médicas y patrimoniales.