Una pareja fue detenida por exhibiciones obscenas en un vuelo de Panamá a Rosario después de que una mujer que viajaba con su nieta denunciara haber visto y oído maniobras extrañas en sus asientos. Se conocieron en el avión; el hombre, casado, mintió a su esposa sobre una demora por "problema con pasajeros" y esperaban afuera del aeropuerto.
Intentaron unirse al exclusivo club de los 10.000 pies, que reúne a quienes tienen sexo en altura, pero fueron bajados del vuelo. El delito es exhibiciones en lugar público, posiblemente bajo legislación panameña, aunque no hay ley específica allí. Usaron una mantita en clase ejecutiva, fila F, sin importarles los demás pasajeros.
Panelistas como Nacho Ortelli criticaron la conducta, bromeando sobre la edad y la falta de control, comparándola con situaciones incómodas en vuelos. Destacaron lo desagradable para otros viajeros y el contexto de clase ejecutiva o charter. Nadie reportó haber vivido algo similar, salvo percepciones de parejas en baños.