Tras el robo de joyas imperiales por 100 millones de dólares en octubre pasado, el nuevo director del Louvre, Christoph Lerribol, anuncia comisarías portátiles, 100 cámaras extras y policías con poder de arresto dentro del museo.
Solo cinco acusados por complicidad indirecta. Macron planea invertir mil millones en mantenimiento y climatización. El museo espera 13 millones de visitantes este verano.