La Cámara de Casación otorgó la prisión domiciliaria a Julio De Vido por su estado de salud y edad, tras cumplir condena de cuatro años por la tragedia de Once en la cárcel de Ezeiza. Una comitiva del Servicio Penitenciario Federal lo traslada a su chacra en el country Puerto Panal de Zárate.
Panelistas indignan por el lujo del domicilio, construido presuntamente con fondos de corrupción, y critican la falta de decomiso de bienes y extinción de dominio. Exigen informar turnos médicos para evitar violaciones a la prisión domiciliaria.
Conectan el caso con corrupción estructural en Argentina, mencionando sobreprecios del 4.000% en auditoría gubernamental de ANDIS y ausencia de leyes como extinción de dominio, pese a voluntad política para otras reformas. Cuestionan compromiso del gobierno Milei contra la corrupción.