Un hombre creció en zona rural comiendo de chacra o pesca, llegando a extremos como carne con gusanos, y repitió pobreza con esposa e hijo, acumulando siete préstamos para aparentar.
Invitado por amigo a la Iglesia Universal, aprendió fidelidad a Dios, cambió su vida familiar, dejó alcohol, pasó de casilla a casa confortable y emprendimiento propio sin deudas.
Conquistó cero kilómetro, estabilidad laboral y Espíritu Santo, recomendando probar la iglesia pese a prejuicios para salir adelante.