Cuatro delincuentes irrumpieron a la 1:36 en una casa-kiosco de González Catán, trepando techos y pateando puertas. Golpearon con culatazos y martillo en la cabeza a Hernán de 27 años, lo ataron junto a su esposa Natalia y su hijo de cuatro años, exigiendo dólares y oro mientras cargaban zapatillas, ropa y objetos en bolsas de construcción.
Los ladrones dominaron a la familia durante 15 a 20 minutos, apuntando con armas al menor y la mujer. Al llegar la policía sin sirenas, huyeron por los techos; dos menores de 15 años fueron detenidos cerca, identificados de la zona, pero faltan los otros dos.
Natalia relató los gritos de su pareja para alertar vecinos, las patadas y el martillazo que requirió puntos. La familia teme por su seguridad y el impacto en el niño, con robo mínimo por la rápida intervención policial. Cámaras muestran la irrupción por el patio y fondo.