Delincuentes armados ingresaron por el techo a una vivienda en González Catán y atacaron violentamente a Luis Hernán Medina, un joven de 27 años, golpeándolo con un martillo en la cabeza y simulando disparos para aterrorizarlo.
Los ladrones, que incluían menores de 14 y 16 años, exigieron dólares, oro y celulares, revolviendo toda la casa mientras la esposa Natalia protegía a su hijo de 4 años. Natalia relató el terror vivido, con su pareja resistiendo y ella suplicando que no apuntaran al niño.
La policía detuvo a dos menores tras una alerta vecinal, pero faltan dos más. La familia, que ya había sido robada antes, sufrió daños psicológicos graves; el niño se hace pis encima por el trauma y planean mudarse por miedo.
Los atacantes conocían la casa, entraron cubiertos y con inteligencia previa, posiblemente informados de supuestos bienes. Hay audiencia judicial mañana y críticas a la liberación de uno de los detenidos.