Cuatro delincuentes en dos motos asaltaron violentamente a una pareja en la puerta de su garage en Buenos Aires, robándoles celular y plata mientras los apuntaban con armas y los manoseaban brutalmente.
La víctima masculina intentó proteger su casa pero los motochorros lo rodearon, lo bolsiquearon y lo trataron con extrema violencia pese a que solo llevaba poco dinero. La mujer, que llegaba con compras, vio cómo le apagaban el celular y escapaba con los ravioles intactos por milagro.
Panelistas lamentaron la impunidad de estos robos menores que salen impunes con buenos abogados, criticando la dificultad policial por la sorpresa y rapidez de los asaltantes. Compartieron anécdotas personales de entraderas similares y aconsejaron máxima vigilancia incluso en casa.
Concluyeron indignados por la creatividad malgastada de estos "fenómenos" que podrían usarse para el bien, pero arruinan vidas en barrios tranquilos donde nadie se siente seguro ni en la puerta de su hogar.