El doctor Suárez consagró un vaso de agua invocando bendición para sanar, liberar, fortalecer y bendecir las obras de manos, salidas y entradas de los hermanos. Pidió a Dios colocar unción en las aguas para todos los fieles.
Instó a beber el agua en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, deseando un feliz día y bendiciones.