La ciclogénesis que azotó la costa bonaerense la semana pasada culminó con una marejada tremenda de olas de hasta 6-7 metros, causando severos daños en Necochea y Mar del Plata.
En Mar del Plata, el hormigón se desprendió como papel, dejando un mar de espuma, mientras en Necochea quedó un metro de espuma por el revuelto del mar.
La meteoróloga Silvana advierte sobre surfers irresponsables en el agua pese a las alertas, ya que las olas golpean contra rocas con alto riesgo mortal.
El viento fuerte y la marejada afectaron infraestructura costera gravemente.