Los choferes de las líneas de colectivos afectadas en San Isidro, incluyendo la 707, mantienen un cese total de actividades desde hace meses porque no reciben sus sueldos ni viáticos, con pagos en cuotas durante 15 meses que ya no aguantan.
En vivo desde la cabecera, Samuel Salos denuncia que ni la intendencia ni la empresa dan respuestas, desaparecieron todos, y exigen que la provincia transfiera fondos directamente a los trabajadores. Los vecinos sufren desconexión total de barrios, con chicos sin ir al colegio y abuelos sin llegar al hospital, recurriendo a apps caras o caminando riesgosamente.
El panel critica al intendente por no involucrarse pese a que la empresa es comunal, y por culpar solo al mal servicio sin anticipar el colapso; los choferes defienden su labor y piden soluciones reales en lugar de videos oficiales.
La gente muestra empatía con los trabajadores, sabiendo que no es su culpa, aunque hay malhumor general por la falta de alternativas de transporte.