En Almagro, barrio con escasos espacios verdes y solo una plaza para 120.000 personas, un lote abandonado hace 30 años se convirtió en ecosistema espontáneo con vegetación, mariposas y colibríes, impulsando iniciativa vecinal para transformarlo en microreserva urbana.
Grupo de arquitectos, periodistas y diseñadores presenta proyecto de ley a Legislatura porteña para preservar la vegetación espontánea con mínima infraestructura: pasarela, iluminación y cerramiento, declarado de interés por Junta Comunal.
Terreno valuado en 400.000 dólares enfrenta remates del Estado Nacional; propuesta busca compra y ejecución por Gobierno de la Ciudad para ganar pulmón verde absorbente en zona densa, introduciendo especies nativas.
Iniciativa resalta oportunidades en baldíos para regenerar verde ante presión inmobiliaria, superando recomendación OMS de 9-15 m² por habitante en CABA.