Un sobreviviente del incendio en el recital de Callejero en Cromañón relata que no era de ir a recitales hasta entonces. Describe el caos en la entrada con cacheos exhaustivos y gente dando bengalas.
El locutor pidió dejar de tirar pirotecnia, pero el fuego prendió el techo rápidamente. La gente corrió al oír gritos, y el sobreviviente no sabe cómo salió.
Las primeras 48 horas fueron tristes por las muertes de conocidos. Aprendió a volver a vivir, comparando con tragedias privadas de todos.