Un perro robótico ingresó bajo la autopista 110 en Wilmington, Los Ángeles, para observar un incendio originado en un portal lleno de escombros, ayudando a bomberos a evaluar estabilidad estructural, calidad del aire y temperatura.
El dispositivo, teleoperado con control remoto, evitó riesgos para humanos y facilitó la reapertura de la vía, destacando avances en robots para tareas peligrosas como rescates o inspecciones en derrumbes.
Panelistas elogian la tecnología por mejorar la calidad de vida y seguridad de trabajadores, anticipando mayor autonomía futura.