Ezequiel Suinen, productor de Luján, explicó las ventajas de la producción de pollos parrilleros y huevos en pastoreo, priorizando el bienestar animal con pasturas frescas diarias y dieta balanceada con insectos y pasto.
Los pollos evitan hacinamiento, antibióticos y enfermedades gracias al espacio libre, aunque esta producción nicho no abastece el mercado masivo y cuesta un 40% más que la industrial.
Los huevos pastoriles tienen yema naturalmente anaranjada por betacarotenos del pastizal, sin pigmentos artificiales, y defienden la calidad superior pese al mayor precio por gallinas coloradas más pesadas.
El sistema requiere rotación constante de parcelas, bioseguridad estricta y presencia diaria, conviviendo con la producción industrial para diferentes mercados, con trazabilidad vía redes sociales.